Una alimentación con alto contenido de fibra previene el avance de la diverticulosis

Se calcula que el 60 por ciento de los estadounidenses, hacia la edad de 60 años, presenta diverticulosis, o sea la presencia de pequeños sacos o bolsas a lo largo del intestino grueso (colon). La Mayo Clinic nos ofrece una visión general sobre la diverticulosis, que generalmente no produce síntomas.

La mayoría de personas se entera que tiene los sacos, llamados divertículos, cuando se somete a una colonoscopia para detectar pólipos o cáncer de colon. Por lo general, los divertículos se tornan problemáticos solamente cuando se desarrolla una infección o se presenta inflamación, lo que se conoce como diverticulitis.
Los síntomas de la diverticulitis incluyen dolor y sensibilidad en el lado inferior izquierdo del abdomen. El dolor suele ser intenso y aparece repentinamente. Algunas personas sienten un dolor menos fuerte que fluctúa y se acumula gradualmente durante el transcurso de varios días. Puede también haber fiebre, náusea, estreñimiento y diarrea, o a veces hasta problemas urinarios.
La diverticulitis es leve y sin complicaciones en alrededor del 75 por ciento de las personas que la padecen. El tratamiento incluye analgésicos de venta libre, antibióticos y dieta líquida durante unos días, todo lo que normalmente se administra en casa.
Sin embargo, la diverticulitis puede ser más grave y hasta mortal. Las complicaciones de esta afección pueden incluir la presencia de un saco infectado y lleno de pus (absceso), la perforación del divertículo dentro de la cavidad abdominal o una obstrucción intestinal. En tales casos, posiblemente se requiera administrar antibióticos por vía intravenosa y una operación para extirpar la porción afectada del colon.
Los médicos no saben con certeza las causas para estas anomalías en el colon, aunque se sospecha que guardan relación con una alimentación sin fibra, falta de ejercicio, obesidad y envejecimiento. Realizar cambios en el estilo de vida, sobre todo añadir fibra en la alimentación, puede prevenir el avance de la diverticulosis y la recurrencia de la diverticulitis. La recomendación es que los hombres y mujeres de más de 51 años consuman 30 y 21 gramos de fibra al día, respectivamente. Una alimentación con alto contenido de fibra consiste en ingerir abundancia de frutas, verduras, productos integrales, legumbres y leguminosas. No existe ninguna evidencia respecto a que los alimentos, tales como las semillas, las nueces o las palomitas de maíz, aumenten el riesgo de diverticulitis.

LEY NACIONAL 26914

LEY NACIONAL 26914 - MODIFICATORIA DE LA 23753

TEXTO DEL BOLETÍN OFICIAL: FUENTE: http://www.boletinoficial.gov.ar/Inicio/Index.castle?s=01&idAviso=4510579&IdRubro=23&f=27%2F12%2F2013+12%3A00%3A00+a.m.

SALUD PUBLICA Ley 26.914
Ley Nº 23.753. Modificación. Sancionada: Noviembre 27 de 2013 Promulgada de Hecho: Diciembre 17 de 2013
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:
ARTICULO 1° — Sustitúyase el artículo 1° de la ley 23.753, de Problemática y Prevención de la Diabetes, por el siguiente texto:
Artículo 1°- Será Autoridad de Aplicación de la presente Ley el Ministerio de Salud de la Nación, que dispondrá a través de las áreas pertinentes el dictado de las medidas necesarias para la divulgación de la problemática derivada de la enfermedad diabética y sus complicaciones, de acuerdo a los conocimientos científicamente aceptados, tendiente al reconocimiento temprano de la misma, su tratamiento y adecuado control. Llevará su control estadístico, prestará colaboración científica y técnica a las autoridades sanitarias de todo el país, a fin de coordinar la planificación de acciones. Garantizará la producción, distribución y dispensación de los medicamentos y reactivos de diagnóstico para autocontrol a todos los pacientes con diabetes, con el objeto de asegurarles el acceso a una terapia adecuada de acuerdo a los conocimientos científicos, tecnológicos y farmacológicos aprobados, así como su control evolutivo.
ARTICULO 2° — Incorpórese a la ley 23.753 como artículo 5° el siguiente texto:
Artículo 5°- La Autoridad de Aplicación de la presente ley establecerá Normas de Provisión de Medicamentos e Insumos, las que deberán ser revisadas y actualizadas como mínimo cada 2 (dos) años, a fin de poder incluir en la cobertura los avances farmacológicos y tecnológicos, que resulten de aplicación en la terapia de la diabetes y promuevan una mejora en la calidad de vida de los pacientes diabéticos. La cobertura de los medicamentos y reactivos de diagnóstico para autocontrol de los pacientes con diabetes, será del 100% (cien por ciento) y en las cantidades necesarias según prescripción médica. Para acceder a lo establecido en el párrafo anterior, sólo será necesaria la acreditación, mediante certificación médica de una institución sanitaria pública, de la condición de paciente diabético. Esta certificación se hará al momento del diagnóstico y seguirá vigente mientras el paciente revista el carácter de enfermo crónico. La Autoridad de Aplicación no podrá ampliar los requisitos de acreditación para acceder a la cobertura. La Autoridad de Aplicación deberá llevar a cabo campañas nacionales de detección y de concientización de la enfermedad, a fin de lograr un adecuado conocimiento en la sociedad de esta patología, que permita una mayor integración social de los pacientes. Asimismo, deberá articular con las jurisdicciones locales y las instituciones educativas en todos los niveles programas formativos que permitan el acceso de alumnos y docentes a un conocimiento adecuado de la problemática.
ARTICULO 3° — Incorpórese a la ley 23.753 como artículo 6° el siguiente texto:
Artículo 6°- El Ministerio de Salud de la Nación deberá realizar la primera revisión y actualización dentro de los 30 (treinta) días de sancionada la presente ley.
ARTICULO 4° — Incorpórese a la ley 23.753 como artículo 7° el siguiente texto:
Artículo 7°- La presente ley es de orden público, debiendo la Autoridad de Aplicación celebrar los convenios necesarios con las jurisdicciones provinciales y la Ciudad de Buenos Aires, a fin de consensuar los mecanismos de implementación de lo establecido en la presente.
ARTICULO 5° — Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTISIETE DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE DE DOS MIL TRECE




Cuidar los ojos del sol

La vida al aire libre del verano requiere redoblar cuidados ante las radiaciones ultravioletas, hoy más potentes, que también afectan la vista; en anteojos, mejor los envolventes.

El agujero de ozono permite que mayores cantidades de radiaciones solares lleguen a la superficie terrestre. Las indicaciones para restringir nuestra exposición a la radiación ultravioleta (UV) guardan relación con el daño que ésta produce.
Todos utilizamos protector solar para proteger la piel durante los meses más cálidos, pero tampoco debemos olvidar de proteger también los ojos.

Cuidar los ojos del sol
Se aconsejan los modelos que no dejan pasar la luz lateral.

El verano supone pasar más tiempo al aire libre, y los estudios muestran que la exposición a la luz del sol puede, además, aumentar del riesgo de cáncer de piel, el de daño a los ojos UV-relacionada, que incluye cataratas, la degeneración macular relacionada con la edad  y lesiones de la superficie ocular de tipo degenerativas, como el pterigion (crecimiento anormal por inflamación de tejido de la conjuntiva, que tiende a dirigirse desde la parte blanca del ojo hacia el tejido de la córnea (superficie anterior y transparente del ojo). Se inflama por falta de lubricación, por exposición solar, el viento u otros agentes irritantes.
En general, el nivel de radiación guarda relación con la intensidad del brillo de la luz y es mayor al reflejarse en la arena, en paredes, en cemento, en el agua o en la nieve.
Las lesiones en el ojo, como el pterigion, pueden aparecer a cualquier edad en  personas que pasan largas horas bajo el sol del mediodía o en las condiciones de UV-intensos cerca de ríos, océanos y montañas; especialmente pescadores, agricultores, esquiadores, surfistas, entre otros.
El daño por los rayos UV es acumulativo y expone al ojo humano a un estrés oxidativo constante. Personas de todas las edades deben tomar precauciones cuando están al aire libre. Es importante comenzar a usar protección para los ojos a una edad temprana para resguardarlos de los años de la exposición ultravioleta.
El daño solar en los ojos puede ocurrir en cualquier momento durante el año, así que hay que asegurarse de llevar gafas de sol, que bloquean los rayos UV y sombreros de ala ancha cuando se está al aire libre, sobre todo en estas circunstancias:
• Durante el verano, cuando el nivel de la radiación ultravioleta (UVA y UVB) es al menos tres veces mayor que durante el invierno.
• En la playa, río o pileta.
• Al realizar deportes de invierno, especialmente, a altas altitudes (esquiadores).
• En días nublados, ya que los rayos del sol pueden atravesar nubes y neblina.
• Nunca mirar directamente al sol, dado que puede conducir a la retinopatía solar, que es el daño a la retina del ojo por la radiación solar.
• Usar anteojos de sol con etiqueta "protección UV 100%": utilizar sólo gafas que bloqueen los rayos UV-A y UV-B y que están etiquetados.
Elegir anteojos con estilos envolventes para que los rayos sol no puedan entrar por el costado.
Los estudios también han demostrado que la exposición a la radiación ultravioleta (UV) durante el bronceado artificial, “camas de bronceado”, puede causar daño a los ojos. Hay que asegurarse de proteger los ojos de la luz UV durante su uso.

La doctora Eliana Segretin Gutiérrez es integrante del servicio de Oftalmología del Hospital Italiano de Buenos Aires, para Clarin Buena Vida.

Para el glaucoma, importa la manera de dormir

Que el sueño transcurra boca abajo o de costado incentiva este problema ocular, segunda causa de ceguera en el mundo. Las apneas también lo favorecen.


Para el glaucoma, importa la manera de dormir
El glaucoma es una enfermedad del ojo causada por un aumento de la presión intraocular a valores que dañan al nervio óptico, con la consecuente disminución del campo de visión y de la agudeza visual. La presión intraocular se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y lo normal es tener un máximo de 21. En personas con glaucoma, se mantiene este valor lo más bajo posible en relación con el daño.
Es la segunda causa de ceguera en el mundo.
Si bien es una enfermedad progresiva y silenciosa, con una detección precoz y el tratamiento adecuado podemos detenerlo, disminuyendo considerablemente la tasa de ceguera.

Quienes sufren el problema, deberían reveer su forma de dormir.

Ahora bien, ¿qué sucede con aquellos pacientes que, aun controlando la presión a niveles bajos, la enfermedad progresa? Hay muchas explicaciones. Entre otras, sobresalen las relacionadas con el consumo excesivo de café, la dieta baja en vitamina C y los fenómenos del sueño.
La variación de la presión intraocular se debe, en parte, a los cambios en la producción del humor acuoso, un líquido transparente, elaborado por el ojo, encargado de nutrir parcialmente a algunas estructuras oculares y de regular su presión. Esta producción es mayor en las últimas horas del amanecer. Es por ello que a muchos pacientes les controlamos la presión en las primeras horas de la mañana para poder detectarlo.
Hay varios trabajos publicados, incluso uno muy reciente en Corea, acerca de estudios realizados durante el sueño en pacientes con glaucoma, en el que se demostró que dormir con la cabeza elevada con la almohada colocada entre 20°/30° disminuye la presión ocular en casi 2 mmHg comparando con otro grupo de pacientes con glaucoma que dormían sin almohada.
A la hora de dormir, también influye la posición del cuerpo y de la cabeza. En los pacientes con glaucoma y aún sin glaucoma que prefieren dormir boca abajo (posición prona) y en decúbito lateral (de costado) la presión Intraocular se eleva en un promedio de 3 mmHg. Siendo, en general, en posición prona (boca abajo) en donde se registran los valores más altos.

Estos hallazgos están relacionados con el aumento de la presión venosa. Estas cifras crecieron en la población de más edad, en la que se registró una mayor incidencia de dormir en decúbito lateral.
Algunos ojos con glaucoma en la misma persona progresan más (por ejemplo, el ojo derecho con más daño) y presentan un mayor defecto en el campo visual y más daño en el nervio  óptico a pesar del tratamiento.

Justamente, el ojo que más se daña se asocia con el lado donde se apoya la cabeza mientras dormimos e, incluso, se acelera si dormimos boca abajo por el menor flujo de sangre que llega al nervio óptico.
También influye si respiramos bien. ¿Cómo? Hay personas que padecen alteraciones del ritmo de la respiración durante el sueño, donde ésta se interrumpe (episodio conocido como apnea del sueño). Este también es objeto de estudio en varios centros e incluso en el Hospital Italiano se ha observado un mayor ritmo de progresión del glaucoma con relación a estos episodios de apneas.


¿Podemos prevenir con estos datos que el glaucoma progrese? ¡Claro que sí! Así como el “saber no ocupa lugar”, descansar bien nos hace bien. A dormir tranquilos, entonces.

Por Dra. María Angélica Moussalli Médica Oftalmóloga, Especialista en Glaucoma
Hospital Italiano de Buenos Aires. Para Clarín Buena Vida

Seguridad en vacaciones: ¿El viaje comienza un día antes?


Es muy importante, a la hora de planificar un viaje largo en auto, hacerlo bien descansado tanto ese día como los días previos dado que la falta de sueño en la noche anterior al viaje equivale al haber consumido alcohol.

Se ha comprobado, a través de diferentes estudios, que la falta de sueño la noche anterior al viaje puede hacer que los reflejos y la capacidad de reacción se reduzcan. Otro tanto sucede cuando se consumió alcohol. Y el organismo, en esos casos, hasta puede tener microintrusiones de sueño -el conocido cabeceo- que es muy peligroso en caso de estar conduciendo.

¿Cuál es el descanso adecuado? Se calcula que -en adultos- aproximadamente se necesitan entre seis y ocho horas de sueño reparador. Pero cada uno sabrá con qué cantidad se siente realmente descansado, aunque es difícil que uno pueda sentirse bien con menos de seis. Es importante descansar las horas habituales antes de salir y no modificar la cantidad de sueño que el organismo está acostumbrado a tener.



El consumo de alcohol el día antes de salir. Es recomendable evitarlo ya que el alcohol siempre relaja y puede propiciar el sueño pero, al mismo tiempo, lo fragmenta. Si uno consume alcohol -aunque no sea en grandes cantidades- estará perjudicando su descanso. Y eso puede experimentarse con un simple cansancio que, en caso de un viaje largo, puede ser peligroso para los reflejos. No solamente hay que evitar el alcohol durante el manejo.

Beber alcohol en la jornada previa puede producir fallas en los reflejos al día siguiente, cuando la alcoholemia ya es normal.

Las comidas copiosas. Es mejor evitarlas la noche antes de viajar, comer mucho también fragmenta el sueño. Se recomienda cenar liviano la noche anterior y alejado de la hora de dormir. Y evitar salir con un desayuno muy abundante, ya que puede propiciar el sueño durante el trayecto.

Planificar el recorrido. Es conveniente calcular de antemano el tiempo para los descansos y las paradas. Un consejo útil es intentar replicar las costumbres de un día habitual: levantarse a la misma hora, respetar los horarios de las comidas, hacer una pequeña siesta (si uno suele realizarla). Y cuando uno siente fatiga (pesadez en los párpados, enrojecimiento y prurito ocular, bostezos) es bueno detenerse, en la medida que se pueda y respetando el tránsito.
Si uno no duerme durante toda una noche, el organismo tarda siete días en recuperarse, aproximadamente.
Nota perteneciente a la revista Aprender Salud número 23, basada en la entrevista a la Dra. Stella Maris Valiensi, Sección Trastornos del sueño, Servicio de Neurología. Hospital Italiano de Buenos Aires.
                           

¿Qué sabemos acerca de las bebidas energizantes?

Basada en la entrevista a la Dra. Marcela Paz, Sección Adolescencia del Depto. de Pediatría del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Mientras la publicidad las muestra como una pócima mágica, poco se sabe acerca de sus ingredientes y de los efectos que su consumo produce.



Mientras la publicidad las muestra como una pócima mágica, poco se sabe acerca de sus ingredientes y de los efectos que su consumo produce.
“Los médicos ya acostumbramos a preguntarles a los adolescentes sobre consumo de alcohol o marihuana, temas prevalentes a esta edad”, explica la Dra. Marcela Paz, de la Sección Adolescencia del Depto. de Pediatría, a quien entrevistamos. Pero es común que se hable menos sobre las bebidas energizantes, un tema algo reciente.

¿Los padres están advertidos del tema?Está subestimado, quizás a veces ellos también consumen bebidas energizantes porque están publicitadas como útiles para recuperar la energía ante una práctica deportiva o aumentar la concentración y la recuperación muscular.
¿Cómo se llega al consumo de bebidas energizantes?
En los adultos mayormente es para soportar varias horas sin dormir (a veces los estudiantes) y por el uso que les dan los deportistas, en especial en situaciones de mucha tensión. No es casualidad que estén asociadas a deportes extremos, de mucha adrenalina y concentración.

En los adolescentes, a estos motivos se añade su uso como saborizante de bebidas de alta graduación alcohólica (champagne, bebidas blancas). Esto también lo hacen para soportar más el consumo de alcohol, disminuir la sensación de borrachera, son “borrachos despiertos” por efecto de la cafeína.

¿Qué efectos provocan en el organismo?No se puede establecer a ciencia cierta ya que, si bien están reguladas por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) como suplementos dietarios, no se consumen como tales. Se sabe que el más importante de sus componentes es la cafeína pero también tienen agregados como hidratos de carbono (azúcar), guaraná, taurina, aminoácidos, vitaminas, ginseng...
El efecto más fuerte es el de la cafeína porque está en altas concentraciones. Una lata equivale a tomarse tres o cuatro cafés y, por lo general, no se toma una lata sola. El guaraná también tiene cafeína, entonces, en las bebidas que además de declarar que tienen cafeína están suplementadas con guaraná, su dosis es aún mayor.
De por sí tienen un efecto diurético que se manifiesta horas después del consumo, con riesgo de deshidratación. También, al tener mucho azúcar y ser bebidas muy calóricas, favorecen el aumento de peso, una de las grandes preocupaciones en los chicos y adolescentes. La cafeína produce un efecto despertador pero se asocia también con taquicardia, hipertensión, ansiedad, irritabilidad y, en altas concentraciones, con falla cardíaca.


¿Qué sucede cuando se mezclan con alcohol?Nunca deberían mezclarse ya que el alcohol es un depresor del sistema nervioso central mientras que las bebidas energizantes son un estimulante y su consumo combinado produce ambos efectos, una especie de borrachera atenuada, lo que no implica que la toxicidad del alcohol desaparezca, lo cual favorece un mayor consumo. De ahí que su combinación pueda ser tan peligrosa, se rebajan las bebidas pero con otra sustancia que tiene riesgo de toxicidad.

¿Qué sucede en el contexto de la previa?Estas bebidas aparecen entre un batallón de bebidas alcohólicas que varían mucho según la moda y los sectores sociales. Ese es un momento de gran ingesta de alcohol y nada de comidas en un corto tiempo para, después, ir al boliche.
Estudios científicos indican que quienes consumen estas bebidas se exponen mucho más al consumo de marihuana o a potenciar el consumo de alcohol, pudiendo manifestar más violencia, siendo víctima o victimario de abuso sexual, incluso exponerse a accidentes de tránsito por conducir intoxicado o ser pasajero de un vehículo conducido por alguien intoxicado.

¿Cuál es la forma en que trabajan este tema en el consultorio con los adolescentes?
En el espacio de la consulta, buscamos estimular que el joven llegue a conocer los riesgos que implican estos consumos. No podemos prohibirles o dejar de comprarles tal o cual cosa, no corresponde a nuestro rol como médicos.


¿Y a los padres qué se les dice?Que tampoco son bebidas que sean buenas para ellos más allá de un consumo puntual, pero nunca habitual, como si fueran gaseosas. Asimismo, la prohibición no es el camino. La adolescencia es una etapa donde hay que negociar, con los hijos, con los pacientes. Y negociar no significa un fracaso, sino que es una estrategia diferente. Porque al tratar de imponer el consumo se puede dar en otro ámbito. La confrontación tampoco es buena porque fomenta el deseo o la tentación en el chico.

¿Cómo uno puede desaconsejar algo que es de venta libre y en apariencia inofensivo?Es un desafío, dado que la publicidad asocia su consumo a deportistas ganadores, exitosos, a sensación de bienestar. Pero las fórmulas de estas bebidas, incluso también de muchas gaseosas, son desconocidas en su proporción, son fórmulas “secretas”. Y en este contexto de poca información no es recomendable el consumo habitual.
Además no todo lo que se publicita es bueno, los comerciales son engañosos y claramente apuntan a los jóvenes porque son, en gran medida, los que definen la compra familiar, no sólo de alimentos de consumo sino de tecnología, electrodomésticos, etc. La sociedad actual promueve mucho el consumo de alcohol, está aceptado, el desafío es encontrar un equilibrio, informar para poder elegir con más libertad pero evitando la prohibición.


Anticoncpeción y sexualidad segura, según pasan los años

Actualmente, la medicina ofrece un gran abanico de alternativas para que cada mujer o pareja elijan la propia, respetando sus creencias y necesidades.


Actualmente, la medicina ofrece un gran abanico de alternativas para que cada mujer o pareja elijan la propia, respetando sus creencias y necesidades.
El concepto de anticoncepción está muy ligado al de planificación familiar y al derecho a la salud sexual y reproductiva, es decir, la posibilidad de toda pareja de decidir cuántos hijos tener y cada cuánto tenerlos, accediendo para ello a diferentes métodos de control de natalidad a costos razonables. Este tema, más allá de lo médico, está atravesado por concepciones éticas, religiosas y personales, por eso existe un gran abanico de alternativas.

Los avances permiten diferentes posibilidades. Desde el punto de vista científico, la aparición de la anticoncepción hormonal en la década del sesenta marcó un antes y un después, generando un gran impacto médico pero también social, económico y cultural. Fue todo un desafío aceptar que la “píldora” funcionaba y saber que, al dejarla, se recuperaría la fertilidad y no provocaría daños a la salud de la usuaria.
Actualmente, no sólo ha mejorado la efectividad y disminuido los efectos adversos sino que se han incorporado opciones como los parches, el anillo vaginal o el implante subdérmico. Esto permite que cada mujer disponga de alternativas según sus costumbres, su fisiología y sus gustos. La otra forma de anticoncepción de enorme eficacia es la mecánica, el conocido DIU (dispositivo intrauterino). Es un método seguro, efectivo y adoptado por millones de mujeres en el mundo.
Otros métodos son los de barrera (el diafragma o el preservativo) y los naturales (el calendario, por ejemplo). Los naturales tienen una eficacia mucho menor aunque pueden satisfacer a parejas que, por creencias o costumbres, no acepten otro o no les preocupe la posible llegada de un hijo.

El método que más se adapte a cada mujer. No existe un anticonceptivo “ideal” pero sí podemos encontrar el que mejor se adapte a la situación de cada mujer, sin efectos adversos o contraindicaciones y con 100% de efectividad. Igualmente, si uno observa a lo largo de su etapa reproductiva, hay algunas recomendaciones.
Durante la adolescencia, el doble método. Se refiere al uso de uno de barrera -el preservativo- y otro asociado a la anticoncepción hormonal, es el método más usado en esta etapa. El preservativo porque es muy eficaz para prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual y el hormonal para aumentar la eficacia en anticoncepción.
Las jóvenes aceptan muy bien las pastillas; son los padres quienes suelen manifestar más preocupaciones. ¿Se pueden tomar durante un tiempo prolongado? La respuesta es que sí, los actuales anticonceptivos de bajas dosis se pueden tomar por tiempo indeterminado sin inconvenientes. Además, disminuyen y regularizan el sangrado, protegen contra el cáncer de ovario, contra el de colon y contra el de endometrio, entre otros beneficios. También disminuye la incidencia de granitos y de aumento del vello, síntomas muy frecuentes en la juventud.
Durante la lactancia. Se puede colocar un DIU o utilizar perfectamente el método hormonal. En este caso se utilizan pastillas diseñadas para esta etapa. Ambos métodos son muy útiles, también,  para “espaciar” un embarazo de otro.

Después de los hijos. Cuando la mujer ya es más grande y está en el marco de una pareja estable suele utilizarse más el DIU, tanto el hormonal como el convencional. También es útil para quien busca un método seguro y que no implique estar todos los días tomando una pastilla.

Existen mitos alrededor del DIU, como que las mujeres sin hijos no lo pueden utilizar o que trae riesgos de infección pelviana. Actualmente no es así y se utiliza sin problemas, el riesgo de infecciones está más asociado a la conducta sexual de la usuaria que al método. Dado que aumenta el sangrado menstrual no se recomienda en quienes tengan uno abundante y, para esos casos, se recomienda el llamado endoceptivo.

Nota perteneciente a la edición número 21 de la revista Aprender Salud del Hospital Italiano de Buenos Aires, Basado en los conceptos provistos por la Dra. Silvia Ciarmatori, Sección Planificación Familiar, Servicio de Ginecología.